Si eres un au-pair que le interesa tener buenas relaciones con los niños que vas a cuidar, tendrás que prepararte.
Enfoquémonos en los adolescentes.

Están en el rango de edad de 12 a 18 años generalmente, notarás que a diferencia de los menores de esta edad, los adolescentes mantiene una actitud distante y menos afectuosa. No les gustan las normas, bloquean los canales de comunicación y no permiten que otros ingresen a su mundo, a excepción de sus amigos, claro está. Eluden las responsabilidades impuestas. Muestran actitud negativa hacia las personas y/o hacia sí mismos. Les interesan más los amigos que la familia. Muestran desmotivación hacia los asuntos que no son de su interés. Los cambios emocionales los visitan frecuentemente.
Los adolescentes pueden reaccionar con irritabilidad e inseguridad ante situaciones en las que no están de acuerdo o no han sido consultados o son impuestas, pero estos sentimientos no deben ser un gran problema si mantenemos un cierto nivel de calma y una adecuada comunicación con nuestros ellos.
Es de gran ayuda utilizar los mismos canales de comunicación que ellos usan, para eso dedica tiempo a escucharlo, observar sus comportamientos y analizar sus gustos e inclinaciones, porque así conocerás perspectivas de su vida que hasta ahora permanecían ocultas y podrás iniciar una comunicación más rica y efectiva.
Cada medio de comunicación que compartes arroja una luz nueva sobre la faceta del adolescente que no pueden apreciarse durante la convivencia cotidiana con él. Debes comprender que están en la época en la que más ayuda necesitan de nosotros, aunque paradójicamente es el momento en el que más la rechazan.
No trates de imponer ayuda, ni diálogo. Respeta sus espacios, no lo invadas sin su autorización, pregunta si desea charlar contigo, en caso de recibir una negativa dile que cuando quiera hablar estarás dispuesto para él.
Si se presentan roces no discutas, espera a que la situación se calme, pasado un tiempo, cuando todo esté en calma intenta razonar.
Muéstrate tal cual eres, puedes contar tus experiencias, cuéntale que también estuviste en su misma etapa, hasta las equivocaciones son un camino de aprendizaje.
Un último detalle, dale tiempo al tiempo. Ambos necesitan conocerse y ganar confianza, después notarás que si es posible por difícil que parezca.