Ser capaces de ir más allá y de vencer resistencias propias y ajenas, es clave para el bienestar y la felicidad.

Muchas veces dentro de nosotros habitan un exceso de miedos, que tienden a frenarnos y a congelar nuestros avances. Eso termina estancando nuestra evolución personal, impidiéndonos aspirar alcanzar nuestros sueños

Seguro que has oído hablar de la zona de confort. Es un territorio seguro, en el que la persona está cómoda, porque conoce el terreno y no suele tener que afrontar situaciones novedosas o inesperadas. Estar en esos rincones confiere cierta tranquilidad y hasta bienestar. Ahora bien, a medida que pasa el tiempo y la vida discurre, pueden ir apareciendo ciertas frustraciones derivadas de los «me arrepiento de no haber hecho X» o «de no haber intentado X»… Y la sensación de haber tenido que arriesgar más, para obtener cosas que desearían y no poseen en el presente.

En el camino de la felicidad estamos destinados, a cambiar ciertos aspectos de nuestras vidas, de vez en cuando. No realizar cambios radicales, pero si salir de esa pequeña zona de confort y atrevernos a hacer cosas diferentes. Eso nos permite oxigenarnos, darnos espacio vital, semillas de oportunidades y bocanadas de felicidad.

De lo contrario, si nos limitamos a quedarnos siempre de la misma manera, seremos como esa agua estancada que poco a poco se va volviendo turbia e insalubre. Promover el movimiento y el crecimiento personal es clave de salud y bienestar y nos permite tener acceso a todas las grandiosas posibilidades que hay afuera de esa zona de confort

Si estás dispuesto a salir de tu zona de confort y realizar ese cambio que te llevara a cumplir tu sueño de viajar a Europa, escríbenos. Estaremos felices de asesorarte.